sábado, 5 de diciembre de 2009

Suscribo viñetas...

...dado que artículos no hay para suscribir. Se les comió la palabra el gato. O la autocensura.
(update: y suscribo a Quico Alsedo)



El Roto.




Manel Fontdevila.

25 comentarios:

  1. ¿Trabajaría alguien gratis?

    No.

    ¿Haría alguien arte gratis?

    Sí.

    (Y a lo largo de la Historia, así se ha hecho en innumerables ocasiones.)

    Ésa es la cuestión. Si alguien no quiere hacer arte gratis, que no lo haga. Ya lo harán otros.

    Digo yo.

    (Pero me encantaría que me convencieran de lo contrario).

    ResponderEliminar
  2. Rafael, yo pregunto: ¿y quién PUEDE hacer arte gratis?

    Ya sé, bastante bien como supondrás, que hay miles de personas que dedican parte de su tiempo libre a "tratar" de hacer arte; pero ningún autor o músico o cineasta o actor puede elaborar una carrera de larga distancia(como la que actualmente tiene Paul Auster o Benjamin Biolay o Alejandro Amenábar) sólo a base de "tiempo libre".

    Proust escribió su larguísimo libro porque, dada su posición acomodada, disponía de todo el tiempo libre del mundo. De este modo, la literatura del futuro, entiendo, estará en manos de los hijos de la baronesa Thyssen, de los hijos de Bill Gates y de los hijos de Cristiano Ronaldo. Será, sin duda, una literatura de alta calidad.

    Aunque dudo mucho que en ella aparezcan historias y opiniones como las que encontramos en Henry Miller, Magnus Mills, Bulowski y demás escoria social.

    A mí también me encantaría que me convencieran de lo contrario, pero tengo el problema de pensar por mí mismo y, sobre todo, de ser consecuente.

    ResponderEliminar
  3. Dado que el arte no nace por el deseo de ganar dinero, sino por el deseo de poder decir: "soy mejor que tú", aunque no se pague, siempre habrá personas dispuestas a hacer demostraciones de superioridad.

    Estas personas que aún no han sido reconocidas como "superiores", sorprenden al mundo de cuando en cuando con grandes obras artísticas. Por contra, encontramos a otras que ya viven (y muy bien) del arte, que pasan años sin sacar nada a la luz. Y cuando por fin lo hacen, el producto es mediocre (y rosas).

    Si todas las creaciones artísticas tuvieran que ser de dominio público, ¿serían peores? ¿Escribirías peor? ¿Dejarías de escribir si no fueran a pagarte por ello? ¿Dejarías de publicar si no fueran a pagarte por ello?

    La obra no surge gracias a, sino a pesar de. Ahí tienes La serie de los ceros y los unos (Alberto Olmos, 2009). Un maravilloso texto que escribiste para no tener que escribir tu novela. Ésa para la que tenías todo el día libre, para cuya escritura habías acondicionado tu vida, dejando incluso tu trabajo en Público.

    Yo no estoy en contra de los derechos de autor, ni a favor de la piratería. En la parte que discrepo es en la concertiente al descenso de la calidad si no se apoya económicamente la carrera artística del autor. De acuerdo que Ágora no se puede rodar con un sueldo de camarero, pero tampoco creo que La montaña mágica (trece años) sea mejor que Tatami (cuatro días). A eso me refiero.

    Abrazos y gracias por tu visión.

    ResponderEliminar
  4. Realmente no te he dado mi visión: sería más larga de exponer.

    Te sorprendería la cantidad, o nos sorprendería, de obras literarias que se han escrito al calor de la necesidad económica o de la ambición más mezquina.

    En todo caso, negar el derecho de autor, como he visto por ahí, y quedarse tan pancho habla con elocuencia de la volubilidad con la que en nuestro cerebro postmoderno, solidario y democrático figuran determinados conceptos.

    Niega el derecho a cualquier otra cosa y verás como no te atreves a hacerlo público. No al derecho a un trabajo; no al derecho a la libertad de expresión; no al derecho al aborto...

    Pero sí: No al derecho a la propiedad intelectual.

    Me parece desolador.

    ResponderEliminar
  5. Perdón que interrumpa: ¿Quien es Magnus Mills?
    ¿Qué diría Walter Benjamin de esta época de la descarga directa?
    Esto es una gilipollez que no borrare. Por favor que no salga ningún benjaniano.

    Pero unas palabras sobre Mills, A.

    ResponderEliminar
  6. Un señor que trabajaba poniendo cercas y escribió una novela, El encierro de las bestias, sobre ese asunto, algo que no me imagino haciendo al hijo de Bill Gates.

    Apunto, para que no se me olvide, la siguiente idea:

    las editoriales, aparte de ganar infames cantidades de dinero con los libros, hacen algo curioso: editan. Como dicen en Ldt: no nos limitamos a ponerle una cubierta al libro: se edita, corrige, cuestiona; se mejora el original; se dispone en la página de forma que su legilibilidad sea óptima: ¿quién va a hacer eso gratis con tu word colgado on line? Leer libros con erratas, incluso a Joyce, será mejor, para muchos, que leerlo pagando por el libro original, como ver la peli grabada en el cine: mejor baja calidad gratis que alta pagando.

    Por eso yo he empezado a comprar la fruta en los puestos callejeros.

    ResponderEliminar
  7. Si vas a cenar a casa de un amigo eres un/su invitado. Si no te invita y te presentas por la cara y encima le robas los cubiertos, entonces eres un ladrón y un hijo de la gran puta.
    No es tan difícil de entender, creo.

    ResponderEliminar
  8. ¿Por qué un diamante que nos lo da la tierra gratis llega a costar tanto después?

    ¿Por qué cuesta tanto un vaso de agua en el desierto?

    ¿Por qué un tipo de música llega a "costar" algo?

    ¿Por qué escribes, Hikikomori?

    ¿Consideramos a Kafka hijo de Gates? ¿No escribía en sus ratos libres y hasta altas horas de la madrugá?

    ¿No era un empleado de una compañía de seguros?

    ¿Por qué lo que yo escribe no vale una mierda? ¿Porque no me dedico "profesionalmente" a eso?

    Ah, sí, también. Llevo comprando la fruta hace tiempo en los puestos de la plaza con huerta propia.

    ¿Para qué tanto intermediario?

    ResponderEliminar
  9. me rindo convencida, y sin que sirva de precedente, a sus pies, sr hikiko.

    ResponderEliminar
  10. Todavía quedan viejos nazis entre nosotros. ¿Quieres conocer a uno? http://opalazon.blogspot.com

    ResponderEliminar
  11. Por otro lado- y perdonar que añada una nota de cursilería al debate- si lo que se desea es que desaparezcan "todos" los intermediarios, desaparecerán también los que se preocupan de preservar y difundir la poco hoy en día valorada "belleza"? Sí, como por ejemplo, la traducción del guion de alguna pelicula de Yasujiro Ozu, o aquel agente que compra fotografias de raros aldabones adosados a las puertas del mundo entero? En resumen, esas pequeñas obras de arte que necesitan de un editor, de un agente, de un productor que pueda apreciar su "verdad" de entre la mierda y les de un empujon. Si esos vitales intermediarios desaparecen se quedarán para siempre en la mierda esas pequeñas obras de arte que, no nos engañemos, ningun puto internauta tendrá interes en descargarse? Esa es mi pregunta. La respuesta es, me temo, sí. Todo ello desaparecerá, como desapareció la costa levantina debajo del manto de cemento. No tengo confianza ninguna en que esta masa que defiende la piratería total como "absolutamente el futuro" sea capaz de apreciar el esfuerzo tremendo del artista. De hecho no tengo confianza ninguna en las masas, solo sé que las masas van al futbol, pisotean y arrancan árboles de cuajo si estan lo suficientemente enfadados. También sé que es una verguenza que nadie defienda a los artistas en el siglo XXI, creo que les iba mejor en periodo de entreguerras o en siglos anteriores.

    ResponderEliminar
  12. Nadie está cuestionando la autoría, ni que los autores cobren por su trabajo. De hecho, sendos estudios recienetes realizados en Reino Unido y España han demostrado fehacientemente que el dienero que mueve la industria musical es el mismo que antes del p2p, sólo que ahora el pastel se reparte de otra manera: ganan, por fin, los creadores, y no las discogŕaficas. Por tanto, de lo que se habla es de la difusión y el derecho a la reproducción. Best sellers como "Q", de Luther Blisset, o novelas como las dos últimas de Gopegui o catálogos enteros como los de Traficantes de Sueños, Acuarela, Periférica y tantos y tantos otros están editados en Creative Commos, lo que ha permitido su reproducción en países y lugares donde, de otro modo, nunca podrían haber visto la luz, pues nadie hubiera arriesgado en la compra de sus derechos de autor. Escritores y ensayistas antes deconocidos, que no vendían nada, ahora lo hacen al haber imprimido licencias libres a sus creaciones y multiplar por tanto su difución y, así, darse a conocer. Prueba tú mismo (por probar), y saca tu libro con algún tipo de licencia libre y después comprueba los resultados de venta y tu proyección pública (yo apuesto a que la primera se mantiene inamovible, pero a que la seguda, si tienes cómo medirla, se incrementaría notablemente: venderías lo mismo, te leerían más).
    Saludos,
    Santi Fdez. Patón

    ResponderEliminar
  13. Yo hago arte gratis, no vengo mi fotografía, me cuesta y la expongo gratis, quiero que la disfruten el máximo número de personas. No quiero lucrarme con ello.

    ResponderEliminar
  14. Siento bajaros al mundo real. Cuando la gente busca gratis un producto cultural no busca el producto cultural extraño, minoritario, exclusivo, independiente. Busca ver Agora gratis. Curiosamente, el marketing funciona también "cuando no hay mercado".

    Por otro lado, si ya es difícil ir a una librería o biblioteca, y encontrar un libro decente, imaginad un mundo donde los 2.000 manuscritos rechazados al año por una editorial (rechazados 1.900 de ellos porque son ilegibles) se presenten en sociedad en igualdad de condiciones con los 20 que esa editorial publica efectivamente; indistinguibles.

    Es delirante. Esta coyuntura esta permitiendo, con una inocencia realmente pasmosa, que cualquiera que escriba, haga fotos, pinte o ruede bautizos se crea "artista", y además "generoso": doy mi arte gratis a todo el mundo.

    Gratis no: lo das a cambio de que lo consideremos arte.

    Y casi nunca lo es.

    ResponderEliminar
  15. ...No sé si es que me estoy goytisolizando, pero justo el otro día escribí esta entrada en mi blog: http://miguelangelmaya.blogspot.com/2009/12/musica-para-camaleones.html
    ...Como resulta que estoy de acuerdo con ambas viñetas y el debate además me parece interesante, pues ahí la dejo, por si interesa...
    ...Las visiones del mundo son largas de exponer, pero en este tema yo tengo como dos pilares: por un lado, compartir archivos usando la tecnología adecuada, no es lo mismo que la industria pirata y parasitaria al margen del proceso artístico. Vamos, que me jode que un camorrista napolitano se enriquezca con los discos con los que no se enriquecen los músicos de estudio de Shakira...
    ...Por otro lado, ¿por qué cuando uno va a comprarse un pantalón o pide una cerveza lo paga sin rechistar? Porque entendemos que hay un proceso industrial con unos costes y que es normal que se nos pida sufragarlo ya que lo consumimos... ¿Por qué en cambio nos hacemos los remolones a la hora de pagar cuando se trata de cultura?...

    ResponderEliminar
  16. Gracias por bajarnos al mundo real. Me había dado por pensar que Gopegui, Ana Blandiana, Israel Centeno, Antonio Negri,Edward W. Soja, Alberto Fuguet, Santiago López Petit, Lawrence Lessig, Stallman, etc. eran extraterrestres. Traer a colación que un friki regale sus pedradas porque las considere arte y así se sienta generoso es ridiculizar el debate, por no decir ridiculizarnos a quienes estamos intentando traer argumentos razonados.
    Gracias de nuevo
    Santi F. P.

    ResponderEliminar
  17. Yo no tengo las cosas muy claras sobre este asunto, y desde luego desconfío tanto de los que se llenan la boca con la cultura gratis para bajarse los discos de David Bisbal y los blockbusters de turno como de los inquisidores del peer to peer. Pero sí me hago preguntas:

    -¿De verdad es tanta la diferencia entre el sistema de préstamos en bibliotecas públicas que todo el mundo acepta y ve como algo positivo y necesario y las descargas de internet? Hay libros que nos da cierta curiosidad leer pero por los que no pagaríamos el precio de venta. ¿Es peor descargarlo de internet (alguien ha comprado el libro, lo ha digitalizado y lo cuelga en internet) y leerlo en un ereader que cogerlo de la biblioteca de nuestro barrio (que también ha comprado un único ejemplar)? ¿Los autores que defienden derechos de autor están a favor también del pago por préstamo en las bibliotecas?

    -¿Cómo puede ser que la edición digital de algunos libros sea más cara que la edición de bolsillo en papel de esos mismos libros? "El terror", de Dan Simmons: 15 euros ebook y 10 en bolsillo; "Cavalls cap a la fosca" de Baltasar Porcel, 13 euros ebook y 8 en bolsillo. Los dos ejemplos, encontrados sin mucho esfuerzo en el portal Leqtor, la primera gran apuesta editorial en distribución digital en España; en los próximos meses vendrán más. Algo se está haciendo mal en la indústria.

    -¿El protagonista de la serie de los unos y los ceros no se descargaba música compulsivamente? Es más, no robaba la conexión wifi del vecino? Y que conste que me parece comprensible que uno pueda tener contradicciones; yo también las tengo en este asunto.

    -¿Tan importante es la defensa de los derechos de autor para un escritor de perfil medio? Digamos dos años de trabajo para una novela. Digamos 3000 ejemplares vendidos, a un precio de 18 euros. ¿Unos 5000 euros en derechos? Es decir, unos 200 euros por mes de trabajo en derechos. No creo que la escritura de sus obras de ficción sea el sustento de este hipotético escritor medio. ¿Y cuánto dejaría de de vender este escritor si le piratean el libro, suponiendo que deje de vender algo? ¿Qué importe supone eso, quién calcula a cambio de qué mayor difusión y cómo se valora eso? ¿Merece la pena darle tantas vueltas a este tema (salvo que uno sea un autor de grandes éxitos)?

    -Es demagogia llenarse la boca con el discurso de "cultura libre" para descargarse los discos de Azúcar Moreno o Torrente IV. ¿No es demagogia criticar la piratería diciendo que la gente que está a favor de la piratería con el tema de la cultura como coartada luego se descarga basura? ¿Si en vez de descargarse masivamente hits de los 40 o libros de Dan Brown la gente se bajara masivamente canciones underground o el Finnegans Wake, entonces sí se justificaría la piratería?

    ResponderEliminar
  18. ()Te contesto más abajo:

    ...preguntas:

    -¿De verdad es tanta la diferencia entre el sistema de préstamos en bibliotecas públicas? ¿Es peor descargarlo de internet (alguien ha comprado el libro, lo ha digitalizado y lo cuelga en internet) (que también ha comprado un único ejemplar)? ¿Los autores que defienden derechos de autor están a favor también del pago por préstamo en las bibliotecas?

    ()No te creas, yo también tengo mis dudas sobre esto y sobre muchas cosas. Pero en esto hay en determinados entornos una claridad (sin dudas, fíjate) sobre que se puede robar todo que me he visto obligado (oh) a decir que yo no estoy de acuerdo. La biblioteca e internet. Comparación: la biblioteca es pública, oficial, estatal; tiene un sistema; te dejan 3 libros, los tienes que devolver al mes; no te los puedes quedar en casa; por cierto: en la biblioteca no hay libros de autoedición, ya es una criba importante; en internet es la ley de la selva; pensaba el otro día: una biblioteca on line, las hay ya, bibliotecas virtuales (con fondos sin derechos de patrimonio, Galdós y así; pero no quieren leer al Galdós, quieren leer el que ven por la tele). Creo que podría hacerse algo legal y gratuito. No estoy a favor de que cobren canon las bibliotecas.


    -¿Cómo puede ser que la edición digital de algunos libros sea más cara que la edición de bolsillo en papel de esos mismos libros?

    ()desconozco este punto porque no tengo ningún interés en los libros digitales.

    -¿El protagonista de la serie de los unos y los ceros no se descargaba música compulsivamente?

    ()Me encanta que me hagas esta pregunta; la esperaba. Primero, el protagonista de... (gracias por leerlo, por cierto) puede ser tomado como personaje; pero claro que yo me he bajado miles de canciones, del mismo modo que si estuviera en una guerra durante 3 años acabaría matando niños y violando campesinas. Soy muy normativo, y quiero que me prohiban hacer las cosas. Si no fuera delito robar en el corte inglés, robaba fijo. Por otro lado, me bajé tanta música que me da asco toda ella.

    ()¿Tan importante es la defensa de los derechos de autor para un escritor de perfil medio? Digamos dos años de trabajo para una novela. Digamos 3000 ejemplares vendidos, a un precio de 18 euros. ¿Unos 5000 euros en derechos?

    ()Que uno sea pobre no quiere decir que no tenga dignidad. Y las que limpian qué? Pa cuatro duros que se llevan, si no las pagan, qué más da. ¿Te debo 30 euros? Bah, por 20 euros... Creo que ahí estás equivocado.

    -Es demagogia llenarse la boca con el discurso de "cultura libre" para descargarse los discos de Azúcar Moreno o Torrente IV. ¿No es demagogia criticar la piratería diciendo que la gente que está a favor de la piratería con el tema de la cultura como coartada luego se descarga basura? ¿Si en vez de descargarse masivamente hits de los 40 o libros de Dan Brown la gente se bajara masivamente canciones underground o el Finnegans Wake, entonces sí se justificaría la piratería?

    ()Finnegans Wake está libre de derechos, toda vez que Joyce murió hace los suficientes años. Está libre de derechos el 99% de la Cultura universal, lo que pasa que a la gente no le interesa la Cultura universal, sino consumir, que es muy distinto. Yo en Japón me leí gratis decenas de libros a través de bibliotecas virtuales. La Cultura de ahora mismo es tan pequeña en comparación con toda la Cultura que no veo tan difícil un pacto de sentido común para que la gente reciba un beneficio X con sus creaciones.

    Otrosí, ¿vais a venir a mi casa a punta de pistola para OBLIGARME a dar al mundo mi última novela si me parece mala y no la quiero publicar?

    Es un honor, como dice el otro.

    Otrosí, ¿vais a obligar a Juan Marsé a republicar El otro lado de la luna, que es una obra suya de la que "reniega"?

    Saludos.

    ResponderEliminar
  19. Más: la música es gratis, pero el ipod no; los libros serán gratis, pero el kindle no. Todo para la empresa PRIVADA, nada para el creador INDIVIDUAL.

    Daos cuenta de quién está detrás del manifiesto de, oh, "los internautas". La empresa privada española.

    ResponderEliminar
  20. (soy el del comentario de las 11.41)

    -Sobre las bibliotecas e internet. Dices: la biblioteca tiene un sistema: te dejan 3 libros (o la inconcebible cifra de 15, como en Barcelona después de la reciente renovación del sistema), los tienes que devolver al mes, no te los puedes quedar en casa... Añadiré: las copias son limitadas y a veces tienes que esperar a que las devuelvan, a veces no las devuelven, no siempre tienen los libros que te interesan, a veces ni siquiera a través de préstamo interbibliotecario y hay libros que no pueden sacarse en préstamo. Eso a mí no me parecen virtudes, sino limitaciones del sistema bibliotecario; limitaciones por presupuesto, por espacio y por el formato físico de los bienes que presta.

    Creo que lo que hace bueno el modelo de las bibliotecas y por lo que a tanta gente nos parecen beneficiosas no son esas limitaciones o restricciones sino el hecho de poder acceder a tantos libros de forma gratuita, con independencia de nuestros ingresos económicos. Y esa misma idea base la veo también en el intercambio de archivos en internet, sólo que llevada completamente al extremo.

    Ojo, hay algo ahí que me hace pensar que no es lo mismo, que algo falla, pero a veces me pregunto si realmente es algo que se me escapa o si simplemente es un cambio de paradigma y persistimos en aplicar los modos de pensar del paradigma viejo, que a fin de cuentas sigue siendo el nuestro. Es decir, más allá de la obvia (y fundamental) diferencia de que las bibliotecas son legales, son oficiales, y hay un acuerdo social sobre ellas, tal vez la idea de fondo sea la misma o muy parecida, sólo que en el caso de las descargas hay menos limitaciones, lo que debería ser bueno pero al parecer es malo.

    Dices que ya hay bibliotecas virtuales con libros sin derechos, pero que la gente no quiere leer a Galdós. Totalmente de acuerdo, pero no veo a dónde nos lleva eso: mira las listas de libros más prestados en las bibliotecas. Intenta coger “Crepúsculo” en tu biblioteca a ver cuántas reservas tienes por delante y busca digamos “A bordo del naufragio”, que seguro que te lo puedes llevar sin esperas (y yo encantado de que las cosas sean así; raramente tengo que reservar los libros que busco). Como dices tú, la gente no quiere cultura, quiere consumir. Pero si ese argumento no puede usarse para fustigar el sistema de bibliotecas no veo por qué debería aplicarse a las descargas.

    -Sobre la pobreza y la dignidad de los escritores. Yo no he dicho que crea que los autores deban ganar menos o que deban resignarse a ganar menos. Simplemente, no creo que, en el caso de la mayoría de escritores, la piratería pueda afectar a su principal fuente de ingresos, por el simple motivo de que la mayoría de escritores no vive ni remotamente de sus derechos. Y, además, me parece que en la situación actual el hecho de que un libro circule por internet, ya sea ilegalmente o con consentimiento del autor, no afecta al dinero que genera como negocio, salvo que hablemos de un best-seller. Es posible incluso que a según qué tipo de libros les pueda favorecer ligeramente o les pueda servir como método de promoción. Por supuesto, esto es sólo una impresión, y de todos modos tampoco creo que el futuro sea ése: ofrecer el libro digital gratis para apoyar las ventas del libro en papel es algo que puede funcionar hoy pero que no funcionará en el futuro, cuando lo haga más gente y cuando el trozo de pastel del libro convencional sea menor.

    Cuál es la solución, no lo sé; tal vez la venta de libros electrónicos a precios muy económicos, para que no merezca la pena buscarlo en redes de intercambio y así el lector pueda asegurarse ciertos filtros de calidad y ediciones dignas que no siempre se encuentran en los libros pirateados (y aun así muchos seguirían prefiriendo perder el tiempo en busca de la descarga gratuita e ilegal); o sistemas tipo Spotify, con pago de cuota fija a cambio de acceso a bibliotecas; o sistemas financiados con publicidad.

    (sigue)

    ResponderEliminar
  21. Se puede bajar mucho el precio de los libros sin que el autor pierda. Los intermediarios en el proceso de edición son necesarios: necesitamos un editor que revuelva el fango de los originales y rescate lo que tenga cierto valor y trate de promocionarlo y darle brillo; necesitamos correctores y traductores y maquetadores. Pero ya no necesitaremos imprentas, ni papel, ni distribuidores ni libreros.

    Porque hablas de la dignidad de los autores, pero ¿te parece justo un sistema como el actual? Yo me he leído cuatro novelas tuyas. Sólo he comprado una, la primera que leí (“Trenes hacia Tokio”), las otras tres las he cogido de bibliotecas. Me he leído legalmente casi todos tus libros y tú has recibido... ¿un euro?, ¿un euro y medio? Seguro que el libro digital abre oportunidades para mejorar eso.

    Diré más: “Trenes hacia Tokio” la compré por impulso, no me gustó demasiado y me arrepentí de haberla comprado. Si después no hubiera podido acceder a tus otros libros de forma gratuita (y en este caso ha sido en bibliotecas, pero a lo mejor de aquí a unos años podría haber sido en un p2p), estoy convencido de que no habría leído ninguno más; ahora, en cambio, me interesas más que antes. Ahora, después de haber leído esos tres libros tuyos, sin coste, tienes mi atención; lo que en términos económicos significa que es posible que vuelva a gastarme 15 o 20 euros en un libro tuyo; antes ni siquiera habría mirado la contraportada o hubiera buscado tu blog.

    En cualquier caso, está bien, es necesario incluso, que el debate sobre las descargas se lleve al terreno moral y se hable de si las descargas son buenas o malas y si la gente debería o no hacer lo que hace y si los autores crearán o dejarán de hacerlo, como dice Aute. Pero este es un debate inútil, porque ya sabemos cómo somos todos, y aún más en España, y me temo que la cosa ya no tiene remedio y más bien lo que se tendría que debatir pragmáticamente en los sectores afectados es cómo adaptarse lo más rápido posible perdiendo lo menos posible por el camino. Yo tengo un Kindle y he pagado a Amazon por libros que podía conseguir gratuitamente (me refiero a que son de dominio público y estaban en Project Gutenberg), pero que hubiera tenido que buscar, maquetar un poco, convertir al formato de mi lector, etc. No me ha importado pagar, pero claro, he pagado poco ($4 por un ebook que contenía 10 libros sobre el tema que me interesaba; $8 por las obras completas de Hawthorne). Menos aún me importaría pagar más por libros con derechos vigentes, libros que a lo mejor no compraría a precio de papel pero sí en edición digital a precio económico.

    Perdón por el comentario, otra vez de longitud ingratamente excesiva.

    PD: El Finnegans en España no está libre de derechos hasta el 2011, hasta donde entiendo yo (tampoco estoy seguro al 100% porque el tema legal sobre los derechos es un poco confuso). Son 70 años desde la muerte del autor para que un libro pase a dominio público en España y creo que en cada país rige la norma de derechos propia de ese país, no del país de origen del autor. Por cierto, hay quien, como Eduardo Mendoza, cree que incluso ese período es abusivo para los autores: dice que no entiende por qué sus nietos no van a poder vivir de los derechos de autor de sus libros mientras que si hubiera sido empresario sí podrían haber heredado la empresa y las propiedades.

    ()Otrosí, ¿vais a venir a mi casa a punta de pistola para OBLIGARME a dar al mundo mi última novela si me parece mala y no la quiero publicar?

    No estaría mal. A fin de cuentas, es sabido por todos que el autor no es quién para decidir el destino o el significado de sus obras.

    ResponderEliminar
  22. Me encantará ese día en el que pueda comprarse todo Alberto Olmos por 8 dólares.

    Voy a escribir una novela que se titule: "8 dólares. Esto valgo".

    Será mi autobiografía, de hecho.

    Como has leído cuatro libros míos he decidido darte toda la razón.

    Es broma.

    Yo sólo sé que, mientras haya una ley que proteja los derechos de autor, determinadas prácticas internautas son ilegales y, por tanto, deben ser perseguidas. Lo que no se puede es hablar de libertad en la Red para abortar esta intervención juridicopolicial cuando las empresas privadas campan a sus anchas y hacen lo que les viene en gana (eso sí, con un diseño muy bonito). Cualquier día google quiebra o se cansa de blogger y cierra este blog dándole a un botón: ¿qué derecho tengo yo a quejarme? Me parece que ninguno, si atendemos a los Términos de uso.

    ¿Los Términos de uso en Internet son más importantes que las Leyes? Parece que sí.

    ¿Google es más poderosos que el gobierno de España? Sin duda.

    ¿Hay un cambio de paradigma? Sin duda. El que hace que los que dominen el mundo no sean las compañías fruteras sino las compañías de internet. Creo que ese es el asunto de fondo.

    A las compañías de internet los contenidos les dan igual. Son relleno. Si pueden tenerlos gratis, mejor. De ahí esta morganática situación de empresarios defendiendo los derechos de todos.

    Sé que no he contestado punto por punto a tus nuevas argumentaciones, pero es que iba a repetirme. Las he leído con atención, eso sí.

    Saludos

    ResponderEliminar
  23. Pero HOMBREEE, tú lo que tienes que hacer es buscarte un curro como Dios manda, en Iberia, como Juanjo Millás.

    ResponderEliminar
  24. Demagogia.

    Que creen y desarrollen su nuevo modelo de negocio. Que den la oportunidad de pagar por el producto que demanda la gente, no por los costes de una industria obsoleta.

    Es imposible controlar la distribución de ningún material digital. Imposible.

    ResponderEliminar